Bolulla - Sucesos
La tragedia de Bolulla pone en peligro a Callosa, Tárbena y Altea
Por Pepe Martín el dia 06-09-2016 a las 12:41
Imagen de la zona próxima a Sierra Bernia en el incendio de Bolulla, en estos momentos sin control. Foto: Generalitat
Imagen de la zona próxima a Sierra Bernia en el incendio de Bolulla, en estos momentos sin control. Foto: Generalitat
Las gentes de la Marina Baixa estamos consternados ante las imágenes que no sólo desde los medios nos llegan del incendio descontrolado en Bolulla. También desde nuestros hogares estamos viendo las columnas de humo y escuchamos a los hidroaviones incansables yendo y viniendo con tal de sofocar las llamas que ya amenazan a los términos de Tárbena, Callosa d´en arrià y Altea. Siete años después de la tragedia del Puig Campana en enero de 2009, la historia se vuelve a repetir con otro atentado medioambiental de consecuencias incalculables a estas horas.

Para todos se trata de un incendio intencionado. A la desidia de los políticos, que han abandonado las masas forestales y las zonas naturales, se une la impunidad que se saben van a tener los  terroristas que queman nuestras riquezas naturales. No podemos seguir viendo cómo tanto los unos como los otros salen indemnes de acciones como éstas, donde al daño ocasionado se le pueden poner nombres y apellidos. Ahora, cientos de personas, entre bomberos, voluntarios, guardia civil, policías locales, y personas anónimas ponen en riesgo sus vidas mientras otros quizás estén brindando con cava la atrocidad que están cometiendo en el patrimonio de todos.

Noticiastoday exige a las autoridades firmeza y contundencia ante todo lo que está sucediendo en las dos Marinas estos días. Nuestro total apoyo a quienes luchan por atajar un fuego que amenaza a zonas y parajes de incalculable valor ecológico. Estamos hablando del entorno de Les Fonts del Algar, de campings con un encanto extraordinario que ahora verán su entorno calcinado, de la Sierra de Bernia amenazada por un fuego que podría devorarla, de un patrimonio arqueológico y de unas rutas que pueden desapareder de nuestra oferta turística. Y sobre todo, están haciendo desaparecer a nuestros pulmones, que unido a la sequía que padecemos, nos conducen a una desertización a marchas forzadas.

Y no podemos olvidar que estas zonas arrasadas por el fuego, en caso de lluvias torrenciales, pueden arrastrar lo inimaginable barrancos y torrenteras abajo, taponando puentes y agravando la situación que ya de por sí genera una gota fría o un temporal de levante. Estamos por tanto ante una desgracia que necesita ser atajada urgentemente. Ojalá los medios puedan controlar la situación en horas.