Relleu - Sociedad
Historias de nuestra tierra: El Pantano de Relleu, un histórico del siglo XVII, desbordado
Por Pepe Martín el dia 22-01-2017 a las 19:56
Tres siglos y pico de una presa de las más antiguas de España construida en tiempos de Felipe III.
Tres siglos y pico de una presa de las más antiguas de España construida en tiempos de Felipe III.
Las fuertes lluvias están dejándonos imágenes impensables hace apenas un mes. Pantanos que de estar secos han pasado a mostrarse casi llenos o incluso desbordados, como demuestra esta imagen del Pantano de Relleu, ubicado a tan sólo 30 km de Benidorm, y cuyas aguas van a parar a otro de los embalses de la comarca, el del Amadorio, ya con una mayor capacidad.

El Pantano de Relleu es uno de los más viejos de España. Se trata de un pantano aterrado, de gran singularidad debido al avance revolucionario que supuso la ejecución de una presa tipo bóveda. Dicen las crónicas que la ausencia de un cronista que divulgara sus propiedades, así como los errores de datación, la condenaron a un segundo plano respecto a Tibi, Elche o Almansa.

Se sabe que se gestó en tiempo de Felipe III ―en 1607 Cristóbal Antonelli firmó su informe sobre el emplazamiento― y algunos autores sitúan en 1689 su conclusión, por comenzar a retener las aguas con una altura de 24,5 m. Los conflictos existentes entre los municipios afectados por el cauce ―en especial con Villajoyosa― y la falta de capital fueron los responsables del retraso en su ejecución.

Debido a las dificultades de limpieza y la necesidad de almacenar más agua, en la década de 1770 se amplió la pared hasta alcanzar los 29 m y en torno a 1879 nuevas obras incrementaron la altura hasta los casi 32 m actuales.

La configuración de la garganta fluvial permitió edificar una ménsula triangular casi perfecta: con 2 m en su estrecho inferior y 40 m de anchura en culminación, que tan solo requirió un muro de 10 m de espesor sin necesidad de talud, tal y como se observa en la imagen superior derecha de finales del siglo XIX, frente a su estado actual, en la imagen superior izquierda.

El entorno de la presa resulta de enorme interés paisajístico, pues aguas abajo de la presa se forma un congosto, que en la parte inferior de algunos tramos no supera los dos metros y sus márgenes se elevan hasta los cuatrocientos. El paraje, dominado por grandes paredes calcáreas casi verticales, sólo presenta una lámina de agua después de producirse lluvias intensas y permaneciendo unos pocos días o semanas, a lo sumo; por ello, está catalogado como Zona Húmeda nº 45 del Catálogo oficial de Zonas Húmedas de la Comunidad Valenciana.

La acumulación de lodos y tarquines fue un problema que acabaría condenando a la presa al abandono, considerando además la ejecución de la presa de Amadorio en 1957, situada aguas abajo. Aquello que nunca logró destruir una avenida, ha conseguido degradarlo la desidia, pero nunca es demasiado tarde para recuperar un bien cultural. En ese sentido, los redactores del proyecto que trata sobre la puesta en valor de los pantanos de época moderna de la provincia de Alicante (Melgarejo, 2015) recomiendan, entre otras actuaciones, la mejora de la señalización, así como efectuar las labores oportunas de impermeabilización con fines ambientales. También, su futura declaración como bien de interés cultural.

Hoy, tras cuatro días de temporal, muestra toda su belleza y encanto de una obra que ya ha visto pasar tres siglos y pico de la historia de nuestra comarca, de la Marina Baixa.