Marina Baixa - Editorial
Cuánto me recuerda todo lo nuestro a Yugoslavia
Por Pepe Martín el dia 23-05-2018 a las 11:01
La situación política y social de España dista mucho del deseo de casi todos los españoles. Foto: Archivo
La situación política y social de España dista mucho del deseo de casi todos los españoles. Foto: Archivo
Ayer volvimos a contemplar las miserias a las que nos pueden conducir los políticos cuando la irresponsabilidad es el denominador común en todos ellos. Ayer se repitió la escena de la detención en directo en los medios de comunicación nacionales de Eduardo Zaplana, pero sin embargo pasó desapercibida la que debió ser otra detención, la que no se produjo, que fue la del número dos del ministro Montoro. Todo orquestado, todo dirigido desde algunas instancias a las que les "conviene" hacer desaparecer todo el pasado de su propio partido, aunque sea inmolándose ellos mismos. Ayer la cúpula del Partido Popular se volvió a quedar a gusto, y decimos esto tras ver las reacciones del mismísimo Rajoy, que es un hombre al que hoy mismo se le debería echar de La Moncloa por el bien de España y los españoles.

No resulta nada agradable ver todo lo que está pasando, que queramos o no, nos afecta a todos. Si Eduardo Zaplana ha cometido delito alguno, que se le condene conforme marca la ley, sin más. No hace falta poner la máquina trituradora en marcha, y más si para otros presuntos delincuentes no hay ni focos ni cámaras. Se está vislumbrando hasta para un deficiente psíquico la jugada por dónde va y hacia dónde nos quieren dirigir. Y eso es muy peligroso.

Estamos viendo las secuencias de los cementerios en las playas de Cataluña, donde se huele el conflicto civil sólo con ver las imágenes de provocación de unos y la indefensión de otros. La cacareada frase lanzada por los políticos y por el mismísmo Rey Felipe VI de "no estáis solos" ha quedado en agua de borrajas. La policía y la benemérita ya no están presentes en Cataluña, donde la sociedad está desgraciadamente dividida y al borde de una tragedia. Sin embargo, ayer supimos que el Ministerio del Interior, ése que no nos construye una Comisaría en Benidorm porque los políticos de aquí tampoco insisten mucho en ello, ha enviado coches patrulla a proteger el famoso chalet adquirido por el líder de Podemos. También hay ahora una campaña haciéndonos creer que se lucha contra la droga en el estrecho de Gibraltar, algo que todos sabemos que es puro paripé. 

¿Por qué el ministro Zoido, que es en estos momentos el responsable de la seguridad en Cataluña, no ha salido en defensa de la gente que pide a gritos la presencia de las Fuerzas de Seguridad del Estado? ¿Qué le está pasando a nuestro gobierno, no pueden, no saben, o es que ocultan algo peor?

A todo esto, el Gobierno de España es capaz de criticar una sentencia judicial en el caso de "la manada" a través de su ministro de Justicia, pero sin embargo "respeta" la decisión de un juzgado de barrio de un pueblucho alemán que quiere imponerse al mismísimo Supremo español con el caso de la entrega de Puigdemont a los tribunales españoles. Eso significa que estamos en manos de irresponsables, de gente que debe abandonar su puesto de inmediato, como debería hacerlo la oposición cuando ahora habla de la corrupción en el PP. Todos lo estamos viendo, pero también vimos, sufrimos y padecimos la corrupción del PSOE a finales de los 80 y primer quinquenio de los 90, donde ministros y altos cargos saquearon las arcas públicas con casos que todos recordamos, y algunos los tuvimos bien cerca, en nuestros pueblos.

Ante tanta maldad por parte de todos, que no tienen ni proyecto de país ni nada de nada, hay que unir la crisis económica que sigue hundiendo en la miseria a las familias españolas. Las estadísticas que utilizan los políticos son todas mentira porque nunca estuvimos peor que ahora por mucho que cacareen y nos insulten con sus discursos repletos de hipocresía y falsedad. La gente está, estamos hartos ya de tanta mierda sentada en los sillones que pagamos todos con nuestro sudor a final de mes.

Nos andan vendiendo que Albert Rivera es la esperanza. Si quiere ganarse ese crédito, el líder de Ciudadanos debe echar a la calle a Rajoy hoy mismo. España no aguanta ni de coña dos años más con esta gente hasta finalizar la legislatura. Es imposible hacerlo peor, y es imposible ver como desde el propio PP están destruyendo al mismísmo PP. Dentro de esa formación alguien tiene una cabeza malvada que, de seguir al frente, acabará con todo. Parecen sus propios enemigos.

Ante este panorama, y quienes conocemos bien la historia reciente, se nos viene a la mente lo sucedido en Yugoslavia entre 1991 y 1995. La división del país, como sucede aquí; la inexistencia de un gobierno, como sucede aquí; los nacionalismos imponiendo su ley, como sucede aquí; y una Europa con Alemania al frente que reconoció la independencia de Eslovenia y Croacia, como sucederá aquí con Cataluña más pronto que tarde, fueron los condicionantes que provocaron el estallido de una guerra civil con millones de muertos que todavía se palpa por aquellas tierras. Y eso nos viene ya de camino. Quien no lo quiera ver, tiene un grave problema a la vista y en su vista.

Ojalá nos equivoquemos, pero con estos políticos y con el caos que están generando, nada bueno podemos esperar.

Feliz miércoles!