Marina Baixa - Editorial
Los políticos amenazan con presentar las mejoras del Hospital de Villajoyosa la víspera de elecciones
Por Pepe Martín el dia 11-10-2018 a las 9:59
La tomadura de pelo de los políticos con esta comarca en materia de salud pública no tiene parangón en el mundo entero. Foto: A. Zarco
La tomadura de pelo de los políticos con esta comarca en materia de salud pública no tiene parangón en el mundo entero. Foto: A. Zarco
Como todos sabíamos y sospechábamos, a escasos meses de la celebración de las elecciones municipales y autonómicas, la Generalitat daría señales de vida con las "mejoras" en el único hospital público de la Marina Baixa, el hospital de Villajoyosa. Todos lo sabíamos porque los políticos que sufrimos y padecemos lo vienen haciendo desde finales del siglo pasado, cuando Zaplana empezó a hablar de mejoras pero nada hizo, le siguió un tal Olivas, posteriormente el siniestro Camps, a quienes por supuesto emularon al dedillo Alberto Fabra y Ximo Puig en nuestros días.

Ayer la Generalitat emitió un comunicado hablando de la redacción del proyecto, que en el peor de los casos, deberá estar finalizado en seis meses. Es decir, ya nos van avisando que allá por abril, en plena precampaña electoral,.nos venderán el proyecto que nos va a costar 1.200.000 euros. Otra cosa serán las obras, que cumpliendo el guión de otras ocasiones, no las veremos. El cemento y el buen hacer son incompatibles con las decisiones políticas que afecten a esta comarca. 

Nos volverán a tomar el pelo, y una vez algunos "piquemos" votando a esta asquerosa colección de políticos el próximo mayo, se olvidarán del hospital vilero, y de otras tantas cosas que nos irán prometiendo en las próximas semanas a quienes vivimos en la Marina Baja, tierra olvidada por completo en los últimos años tanto por el tripartito de ahora, como por los populares antaño.

Lo verdaderamente sorprendente de estas cosas que sufrimos todos es el pasotismo de todos los alcaldes de la comarca. A ellos les da igual la salud en este caso del hospital, pero les importa un bledo las comunicaciones, la cultura, la educación, los servicios sociales, y el bienestar social, palabras y términos que llenan la boca a la vicepresidenta Mónica Oltra, a quien por cierto no hemos visto por esta tierra en los cuarenta meses que lleva gobernando en el Consell.

Si lo del hospital es para no votar a esta gentuza nunca más, ¿qué nos dicen Ustedes del asunto de la autopista, de la que nada se sabe de la eliminación del peaje a un año vista, cuando ya tendríamos que estar viendo las obras de acceso a todos nuestros pueblos desde este vial construido en el franquismo?. No sabemos nada porque la autopista la seguiremos pagando. Tiempo al tiempo. 

En fin amigos, llegamos a otro día festivo tras la celebración del 9 de octubre, fecha donde algunos no nos hemos venido sintiendo muy motivados para celebrar nada en los últimos tiempos. Si esto es tener autonomía, muchos preferimos la forma de gestionar nuestros impuestos de antaño, sí. Nos ahorraríamos esperas y mucho dinero pagando a zánganos que viven de la verborrea a cambio de pipas, de limosnas, que es lo único que nos ha llegado a nuestra comarca en las últimas décadas. Resulta muy descarado el trato de Valencia hacia "los del sur". Los merengues y la pata negra se la vienen comiendo Valencia y Castellón, en detrimento y perjuicio de una provincia como es Alicante. La humillación que sufrimos es imperdonable.

En 1985, el entonces ministro de Sanidad, Ernest Lluch (q.e.p.d), observó las necesidades de esta comarca en materia de sanidad y salud en una visita que cursó a la Marina Baixa. Se comprometió a construir el actual hospital, y en octubre de 1986, un año más tarde, se inauguraba. Por aquellos tiempos las competencias las tenía Madrid en materia de salud. Con ello queda todo dicho

Ahora llevan veinte años prometiendo ampliaciones y mejoras. Nos han hablado de cientos de proyectos. Ayer reconocieron que van a redactarlo por importe de 1.200.000 euros. ¡Bien!. Al menos sabemos que se preocupan porque vienen elecciones, llega el 26-M, pero no nos hagamos ilusiones. Aquí ya conocemos quiénes son estos sinvergüenzas. Y no nos queda otra más que echarlos a la calle. Votar a esta colla sería suicidarnos. Sólo así tendremos aquello que merecemos y se nos niega desde Valencia y desde Madrid.

Feliz jueves!!!!