Marina Baixa - Sucesos
Una niña de siete años huye de su madre por malos tratos y termina escondiéndose aterrada en las calles de Dénia
Por Pepe Martín el dia 07-11-2018 a las 17:13
Los desgraciados incidentes se produjeron en la bella ciudad de Dénia en la Marina Alta. Foto: Archivo
Los desgraciados incidentes se produjeron en la bella ciudad de Dénia en la Marina Alta. Foto: Archivo
El padre de la criatura, que como prevención le había asignado un teléfono móvil para estar comunicado con ella mientras estuviese custodiada por su madre, llegó a localizar a la pequeña antes de la llegada de la Policía Local y Policía Nacional de Dénia, que fueron avisadas y cuyos agentes conocían los peligrosos antecedentes de la madre

La niña E.A.D, de siete años de edad, ha padecido y sufrido un mes de octubre propio de una película de terror. Hija de la pareja J.I.A.M., de nacionalidad española y de S.D., de nacionalidad rusa, actualmente divorciados por sentencia firme, tuvo que escapar de los ataques y amenazas de la madre por las calles de Dénia el pasado 20 de octubre de 2018. La niña localizó vía telefónica a su padre, quien con sangre fría y mucho cariño hacia la pequeña, la mantuvo en línea sin interrumpir la comunicación desde que ésta llamó a su padre para que la recogiese “de forma rápida ante el enfado de mamá”. 

Aquella mañana, la niña había llamado a primeras horas a su padre ya que la madre “no despertaba” debido al presunto estado de embriaguez que sufría. En ese momento, policía y bomberos habían acudido ante la llamada al 112 del padre. Antes de derribar la puerta para acceder a la vivienda, se logró calmar desde el exterior a la niña y conseguir que ella la abriese. La policía estuvo una hora hablando con la madre una vez despertó, quien se comprometió a no hacer daño a la pequeña.

Poco más de una hora después, una vez se marcharon del lugar los agentes de policía, la madre se vengó de la niña y quiso agredirla. La niña, de nuevo, avisó a su padre por teléfono y es cuando la pequeña salió “presa de pánico a la calle tal y como se puede escuchar en la conversación telefónica que mantuve con mi hija” tal y como ha relatado el padre, quien mantuvo la comunicación con la niña mientras deambulaba por las calles de la localidad. Simultáneamente, el padre volvió a llamar a la policía.  El momento del encuentro entre hija y padre fue muy emotivo, fundiéndose ambos en un abrazo y besos tras no menos de veinte minutos de angustia y pánico.

Desde la Comisaría de Dénia se aconsejó al padre en ese momento que presentase la correspondiente denuncia acompañando parte médico del estado de salud de la niña. Fue la propia policía quien citó a la madre de forma que no consta en las diligencias “presentándose a declarar cinco días después de los hechos como si nada hubiese pasado, vestida de forma impecable, entrando en comisaría a las 10.20 horas y saliendo a las 11.20. En una hora estuvo detenida en calabozos, fue reseñada y prestó declaración, algo que no suele suceder con cualquier persona que es detenida ante una situación similar. Se la avisó para que pasara a recoger la citación cuarenta y ocho horas después de lo sucedido para declarar dos días más tarde, tiempo suficiente para recuperarse de su estado demacrado y de la ingesta de alcohol que desencadenó en parte todo”, según ha hecho saber el padre, quien sospecha “un posible, un presunto  trato de favor no sabemos por qué motivo; quizás el instructor policial sea o es un amigo de la madre de la niña”. Destacar que, pese a la gravedad de los hechos y sus antecedentes, no fue puesta a disposición judicial.

Este lance, del que existen pruebas sonoras y documentales, fue el segundo vivido por la niña durante el mes de octubre. La Policía Local de Dénia tuvo que acudir al domicilio sito en la Avenida Juan Chabas unos días antes, el 9 de octubre, tras llamar al 112 el cabeza de familia,  ya que la pequeña avisó a su padre de la imposibilidad de abrir la puerta de casa. Según el padre, “esos días la niña estaba con su madre según el mandamiento judicial que cumplimos tras separarnos, y la pequeña me llamó diciéndome que su madre estaba medio muerta, sin respirar, tumbada en el suelo, debido a la presunta ingesta de alcohol, tal y como dictaminaron posteriormente los servicios sanitarios del Hospital Marina Salud de la capital de la Marina Alta alicantina”. La madre estuvo ingresada en el hospital dianense, y fue cuando el padre decidió, por seguridad, entregar a la pequeña un teléfono para estar comunicados inmediatamente ante cualquier contingencia, tal y como sucedió unos días más tarde, el 20 de octubre, en los hechos relatados anteriormente.

Los Servicios Sociales de la localidad, así como las Policías Local y Nacional, sabían del historial de la madre, donde encontramos una condena del Juzgado número 2 de Dénia en junio de 2013 (causa 116/2013) por conducir con 0,98/0,94 grados de alcohol en sangre, llevando en aquel momento como ocupante del vehículo a su hija, entonces con tan sólo dos años. Se la condenó a doce meses de privación de vehículos de motor y ciclomotores. Cabe destacar que no ha cumplido los cincuenta días de trabajo en beneficio de la comunidad, ni ha realizado el curso de sensibilización vial obligatorio en estos casos, y aun así, continúa conduciendo. Esas pruebas, según denuncia el padre, “se han ocultado ante la autoridad judicial que lleva el caso de lo sucedido el día 20 de octubre, ya que es un Juzgado diferente al que recibió lo acontecido el día 9, todo un sinsentido”

En estos momentos y a día de hoy, la niña E.A.D. se encuentra bajo tratamiento psicológico y en custodia de su padre, quien ha iniciado toda la tramitación ante los Juzgados y otras administraciones públicas con tal de esclarecer unos hechos “que han puesto en riesgo la vida de mi hija ante la indiferencia y desgana de organismos que están y existen precisamente para ayudar en la medida de lo posible durante estas situaciones dramáticas tanto a niños como a ciudadanos que nos veamos afectados por actuaciones presuntamente delictivas”, tal y como ha relatado el padre, J.I.A.M.

Así mismo, el padre ha mostrado su sorpresa al conocer que el Juzgado de Instrucción número 2 de Dénia (quien recibió el expediente judicial de lo sucedido el día 9 de octubre) ha dictaminado sobreseimiento provisional de las diligencias 1916/2018 con fecha 18 de octubre de 2018, exactamente cinco días más tarde de la entrada en el decanato de los Juzgados dianenses del expediente policial (Registro General 5657/2018), con fecha 13 de octubre.

J.I.A.M, padre de la criatura, ha mostrado su indignación “al toparnos con un sobreseimiento provisional sin prácticamente tiempo para instruir ni investigar nada cuando hay una niña de siete años, en tratamiento psicológico y traumatizada por el pánico sufrido, que puede quedar marcada de por vida”. Según denunció él en Comisaría el pasado día once de octubre, “en los Servicios Sociales del Ayuntamiento de Dénia no me han hecho ni caso”. De igual forma, el padre ha dado a conocer que la madre, cuando acudió a los Juzgados a declarar por todo, “nos ha acusado de montaje, cuando las pruebas son tan evidentes e irrefutables que podríamos estar hablando hoy de consecuencias mayores de no haber sido por la propia valentía de la niña huyendo de ella, de su madre” 

Según se ha hecho saber por parte del abogado del padre, Juan Arques, “todavía no hemos recibido notificación oficial del sobreseimiento del primer episodio vivido por la niña, y sin embargo algunos periodistas y policías ya tenían conocimiento de la actuación del Juez, algo insólito. Estaremos atentos para depurar responsabilidades de comportamientos inauditos. Da la impresión que aquí algo ha fallado y algo está fallando de forma estrepitosa o alguien ha hecho presunta dejadez de funciones o similares, cosa que se sabrá por el bien de la pequeña E.A.D y de una sociedad que no merece tener a organismos de todo tipo, pagados con dinero público, nacidos al amparo de menores y adultos en situaciones límite, y llegado el momento, no funcionan”, enfatizó el letrado defensor de la causa.