Benidorm - Editorial
Empresarios y Ayuntamiento de Benidorm escenifican la desastrosa promoción turística de la ciudad
Por Pepe Martín el dia 15-12-2018 a las 13:35
Empresarios y Ayuntamiento de Benidorm no coinciden en el futuro del turismo que nos visitará. Foto: Antonio Zarco
Empresarios y Ayuntamiento de Benidorm no coinciden en el futuro del turismo que nos visitará. Foto: Antonio Zarco
Que es un verdadero desastre la gestión de nuestra fuente de riqueza nadie lo duda. Lo malo es que estos días estamos viendo el desbarajuste que existe entre empresarios, Ayuntamiento de Benidorm, Generalitat Valenciana y Diputación de Alicante escenificado todo en esos periódicos de papel que se leen en los bares, y que viven de las mentiras de los políticos y los anuncios de prostitución. Cada uno va por libre, han sido incapaces de sentarse a replantear la promoción de la Costa Blanca ante el mundo en los últimos tiempos, y mientras las cifras de ocupación y consumo delatan una inminente castástrofe, ellos siguen a lo suyo.

Ayer, sin ir más lejos, en ese diario provincial venido a menos, habían dos noticias vinculadas con el turismo. Por una parte nos contaban que el siniestro alcalde de Benidorm Toni Pérez andaba por Canarias en un Foro Internacional de Turismo celebrado en la bellísima Maspalomas. También fue a pasearse el año pasado por estas fechas, y ya me dirán en qué nos hemos beneficiado. Entre tanto, uno de los empresarios más populares de la ciudad, el Señor Caballé, en un alarde de autopromoción, vino a decir que el mercado español es digno sucesor de la llegada de británicos a Benidorm, en clara decadencia y desvío a otros mercados. Uno remando en un "titanic", y otro en una "canoa". Evidentemente, se nota que entre ellos la comunicación o es escasa, o simplemente, no existe.

¿Alguien piensa que la actual situación de Cataluña, donde la palabra "guerra" ya se cita a menudo, no va a perjudicarnos? ¿Han visto Ustedes que algún alcalde o concejal, e incluso empresario, ha levantado la voz pidiendo sentido común ante la vulnerabilidad de los mercados turísticos en estos casos?. La respuesta es no. Ellos van a lo que van, que es a la nada para todos y el todo para ellos

Sea como fuere, basta con darse una vuelta por la ciudad para sacar conclusiones. Si los datos del verano fueron malos, los del otoño van camino de ser peores sobre los ya pésimos de otras temporadas. No sucede igual en otros destinos, donde las cifras caminan por conductos diferentes a Benidorm y comarca.

Toni Pérez, el nefasto Toni Pérez, va camino de culminar una legislatura en la que jamás le debieron dejar tomar la vara de mando. Una oposición mejorable en todos los aspectos ha sido cómplice de la quema de cientos de millones durante cuatro años, donde los asuntos vitales para la ciudad no se han abordado, y no hablamos de los meramente relacionados con la corrupción, sino otros más tangibles por todos.

Vamos a afrontar los cinco últimos meses de legislatura sin finalizar colegios, institutos, centro cultural, ambulatorios, accesos a la ciudad, dragado de playas, mejora de la depuradora, seguridad, promoción turística, limpieza y cumplimiento de programas electorales, de los que no se ha hecho nada porque la ciudad está mucho peor que hace cuatro años. No podemos dejar de citar el hospital público que Benidorm debería tener por su población y padrón de habitantes, y del que nadie hace ni dice nada. Y lo peor de todo, es que Benidorm anda demostrando al mundo en este momento que es una "ciudad sin ley", y el vivo ejemplo lo tenemos con el "Tiky Beach", pub condenado en firme a su cierre y nadie, ni políticos, ni policías, ni fiscales, ni jueces ni el gato de la portera, hacen cumplir esa sentencia. Sin duda, hay un cáncer con metástasis dentro de la administración local al que, o se le aplica cirugía, o nos vamos todos a hacer puñetas.

No quiero citar los asuntos de Armanello, Foietes, Fundación Cortés Roig, Fundación Ruzafa, o la Estación de Autobuses y sus documentos desaparecidos. De todo ello hay muchas cosas que aclarar y no estamos dispuestos a olvidarlo sin recibir las oportunas explicaciones y que se asuman responsabilidades. Y no quiero hacerlo porque ya no toca quejarse, ya toca actuar, y al menos por la parte que nos corresponde le vamos a hacer llegar un dossier a quien corresponda, con tal de ir depurando puestos de forma extra judicial, ya que por voluntad propia vemos que aquí nadie quiere ceder paso a savia nueva. 

El vivo ejemplo es el alcalde, el abyecto Toni Pérez, que tras 24 años chupando del bote y engañando al pueblo de Benidorm, tiene el firme propósito de continuar rebañando la merendera. ¡¡Qué gentuza!!

En fin amigos, es fin de semana y son días previos a la Navidad. Estoy convencido que para la inmensa mayoría de los actuales ediles será su última como cargos públicos, porque el pueblo, como han hecho los andaluces, en silencio van a poner a todos en su sitio. Eso que nadie tenga la menor duda. El tiempo de cambiar de verdad ha llegado, y es cuestión de ir preparando el recambio que la ciudad necesita por higiene democrática.

Feliz sábado!!