Benidorm - Editorial
Los malos tratos y el machismo del alcalde de Benidorm contra la edil de Igualdad hace tambalear el pacto de gobierno local
Por Pepe Martín el dia 19-12-2018 a las 1:06
El maltrato y actitudes machistas de Toni Pérez y Arturo Cabrillo podrían dinamitar el pacto de gobierno. Foto: Pepe Martín
El maltrato y actitudes machistas de Toni Pérez y Arturo Cabrillo podrían dinamitar el pacto de gobierno. Foto: Pepe Martín
El pacto de gobierno de Benidorm firmado en junio de 2017 entre el Partido Popular y Ciudadanos por Benidorm podría tener sus horas contadas. El motivo que puede hacer estallar por los aires la firma y la dirección de algunas concejalías viene  provocado por el maltrato que tanto el alcalde Toni Pérez como el concejal Arturo Cabrillo vienen incrementando en los últimos días contra la edil de Igualdad Paquita Ripoll, en un manifiesto comportamiento machista que ya se prolonga más de un mes.

La operación viene orquestada por el irresponsable alcalde que tenemos en Benidorm. Desde el pasado verano, Toni Pérez ha decidido tener como amigos de confesión a personajes "datileros" llegados al Ayuntamiento con fines oscuros. Lo primero que hizo fue darles un sueldo a través de un cargo de confianza en el despacho de CBM, y a falta de puestos para tantos "enchufes", ya vimos la semana pasada como se recolocó a alguien directamente llegado desde las listas del paro, prevaricando en mayúsculas y a todas luces, ya que su aterrizaje fue a través de un plan para desempleados de larga duración, y acababa de firmar el finiquito en el Ayuntamiento, precisamente como cargo de confianza del mismo partido. 

De hecho, al Señor Fran Noguerol lo pueden encontrar Ustedes en la cuarta planta del Ayuntamiento, mientras los parados de larga duración de Benidorm siguen en sus casas. Esa es la gestión que hace con nuestro dinero el impresentable Toni Pérez, un medio bachiller que lleva veinticuatro años chupando del bote, y el infame quiere seguir al menos por otros cuatro más según nos han anunciado con bombo y platillo. ¡¡Viva la democracia y la renovación de cargos y puestos!!

Esa recomposición de cargos no políticos, mandos, enchufes, asesores, lametraserillos y botijeros, ha provocado que Paquita Ripoll, concejala de Igualdad, haya pedido al alcalde lo que le corresponde por Ley y por decisión plenaria, que es tener un cargo de confianza a su disposición, cargo del que se ha apoderado el machista de Arturo Cabrillo, que llegó desde Salamanca a Benidorm con una mano delante y otra detrás, y como nos descuidemos, termina con medio Benidorm a su nombre. Y a todo esto, el alcalde ha dado siempre el visto bueno a las acciones de personajes que por los entre bastidores del Consistorio llaman "la pelos", "la joyera", "el anarquista", "el calvo", "la alcaparra", y "el braguetas". Ya no les falta a nadie para emular ellos mismos a la Banda del Empastre porque "el xirimitero ya forma parte del contubernio", como decía Franco en sus mensajes dirigidos a los españoles.

 Les falta "la castañera", y con ella incluso podrían montar un belén "sostenible" y con la marca "edusi", que de eso en Benidorm ya sabemos más que nadie en el mundo gracias a los asesores del alcalde que padecemos

En lo que llevamos de semana, según fuentes del Partido Popular, en el despacho del primer edil, nos cuentan que en un alarde de maltrato hacia Paquita Ripoll, tanto él como el machista de Arturo Cabrillo, que tanto monta, monta tanto, le negaron a la pobre mujer lo suyo. Y encima se han puesto chulitos, dándole largas y amenazando con romper el pacto de gobierno. Ella, por lo que sabemos, va a demostrar a estos dos energúmenos la talla y categoría que entre los dos juntos no le llegan ni a la suela de sus zapatos.

El pasado fin de semana, en la cena del Partido Popular, Toni Pérez recibió consejos de sus propios allegados, pero en cambio su comportamiento no sólo no ha cambiado hacia la edil de Igualdad, sino que ayer mismo reforzó su maltrato hacia ella. El alcalde empieza a emular a Rajoy en sus peores momentos, y eso es para preocuparse seriamente amigos

Toni Pérez ha cavado su fosa. Arturo Cabrillo ya está dentro de ella, y con ambos, la colla de dátiles que andan promocionando partidos nuevos en despachos que pagamos entre todos con nuestros impuestos, siempre con el permiso y autorización del alcalde, un personaje infecto que está demostrando que es más malo que un dolor.

Toni Pérez nos venderá hoy que Benidorm va a velocidad de crucero porque se reúne con la prensa para hacer balance del año. Que disfrute porque será su última vez como alcalde. El pueblo de Benidorm, el 26 de mayo, le pondrá donde merece. Que un alcalde, a estas alturas de la película, esté maltratando a una concejala, que para más inri es la de Igualdad, es como para recordárselo los 158 días que faltan para emitir el voto y acabar de una vez por todas con la historia negra y corrupta de la política que sufre la maravillosa ciudad de Benidorm. Y como diría Mayra Gómez Kemp en el 1,2,3...."hasta aquí puedo leer".

Feliz miércoles!