Generalitat - Sucesos
Un padre denuncia en Denia a un juez de la localidad, policías nacionales y policías locales al desamparar a su hija ante los malos tratos recibidos
Por Pepe Martín el dia 11-01-2019 a las 21:12
El padre de la criatura quiere esclarecer por qué se trata de forma inadecuada a su hija desde las administraciones públicas. Foto: Archivo
El padre de la criatura quiere esclarecer por qué se trata de forma inadecuada a su hija desde las administraciones públicas. Foto: Archivo
Los lamentables hechos sucedidos los días 9 y 20 de octubre en la localidad de Denia, donde una niña de siete años fue maltratada por su madre, y tuvo que huir por las calles de la localidad buscando el cobijo de su padre mientras mantenían ininterrumpida una conversación telefónica donde la niña se mostraba aterrada, van camino de finalizar en el Consejo General del Poder Judicial a través de una denuncia que interpondrá el padre de la criatura “ante los argumentos poco ajustados a Derecho que se vienen realizando en la instrucción de la causa por parte de Pablo Abad Ortiz, juez instructor del Juzgado de Instrucción número dos de Denia”, tal y como ha denunciado J.I.A.M, padre de la pequeña.

De igual forma, tanto los policías nacionales como los agentes de policía local que han actuado en la causa, han sido debidamente denunciados ante los organismos competentes superiores, así como ante el Defensor del Menor y la Consellería de Igualdad del Gobierno Valenciano, desde donde se han requerido todos los documentos acreditativos del lamentable suceso.

La niña, hija de la pareja J.I.A.M., de nacionalidad española y de S.D., de nacionalidad rusa, actualmente divorciados por sentencia firme, tuvo que escapar de los ataques y amenazas de la madre por las calles de Dénia el pasado 20 de octubre de 2018 por segunda vez en el mes. El 9 de octubre, la Policía Local de Dénia tuvo que acudir al domicilio sito en la Avenida Juan Chabas tras llamar al 112 el cabeza de familia,  ya que la pequeña avisó a su padre de la imposibilidad de abrir la puerta de casa. Según el padre, “esos días la niña estaba con su madre según el mandamiento judicial que cumplimos tras separarnos, y la pequeña me llamó diciéndome que su madre estaba medio muerta, sin respirar, tumbada en el suelo, debido a la presunta ingesta de alcohol, tal y como dictaminaron posteriormente los servicios sanitarios del Hospital Marina Salud de la capital de la Marina Alta alicantina”. La madre estuvo ingresada en el hospital dianense, y fue cuando el padre decidió, por seguridad, entregar a la pequeña un teléfono para estar comunicados inmediatamente ante cualquier contingencia, tal y como sucedió unos días más tarde, el 20 de octubre, en los hechos relatados anteriormente.

Por consejo de la Policía Nacional, que tuvo que intervenir en la causa, se presentaron las correspondientes denuncias como procede en estos casos, y de forma sorprendente, la actuación de algunos agentes fue extraña. Los Servicios Sociales de la localidad, así como las Policías Local y Nacional, sabían del historial de la madre, donde encontramos una condena del Juzgado número 2 de Denia en junio de 2013 (causa 116/2013) por conducir con 0,98/0,94 grados de alcohol en sangre, llevando en aquel momento como ocupante del vehículo a su hija, entonces con tan sólo dos años. Se la condenó a doce meses de privación de vehículos de motor y ciclomotores. Cabe destacar que no ha cumplido los cincuenta días de trabajo en beneficio de la comunidad, ni ha realizado el curso de sensibilización vial obligatorio en estos casos, y aun así, continúa conduciendo. Al parecer, todo esto no es motivo suficiente para el juez instructor para tomar medidas cautelares que aseguren la integridad de la menor.

Pero además, según ha denunciado la defensa del padre de la niña, “resulta de todo punto sospechoso que hayamos descubierto que a la madre no se la trató como a cualquier detenido”. Se esperó desde las dependencias policiales que cambiase el turno del juzgado de guardia, y no se puso a la madre a disposición judicial tras su detención el 20 de octubre. Se la dejó en libertad y se la citó sin más días más tarde “en un claro gesto de favoritismo que roza o vulnera la legalidad”, según ha denunciado el padre hoy mismo. 

Ahora, según se ha sabido hoy, “por si fuera poco, hemos sabido con certeza que el procurador de su defensa, Agustín Martín Palazón, mantiene relaciones con la madre de la niña, y como añadido, es amigo íntimo del juez que instruye la causa, con lo que nos encontramos una situación donde los intereses personales están primando sobre la vida de una pequeña que está en tratamiento psicológico”, apuntó J.I.A.M.

Así mismo, consta en manos del juez diferentes documentos que acreditan que la niña ha sido tratada y diagnosticada por diferentes facultativos licenciados en Psicología dentro de los propios juzgados, “y eso tampoco parece servirle a este juez, que sigue tratando a mi hija como si fuera un deshecho, y defiende a una madre que la ha maltratado y tiene unos antecedentes que hacen peligrar la vida de mi pequeña”, según ha denunciado el padre de la niña E.A.D.

El padre ha precisado que ha activado junto a su letrado y defensa todo el protocolo para esclarecer los motivos del favoritismo provocado desde los propios agentes de la policía local “que no han hecho nada como tampoco los Servicios Sociales del Ayuntamiento de Denia”, sin olvidar que “llegaremos hasta el final para saber por qué se ha estado actuando de forma presuntamente punible desde algunos agentes de la Comisaría de Policía Nacional de Dénia con la madre de la niña, algo que no se puede permitir en un Estado de Derecho, y menos tratándose de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado”

Por último, el padre ha querido recordar que, “aparte del desamparo de todos perjudicando a mi hija, tengo que hacer la observación que esta mujer, la madre, sigue conduciendo un vehículo por las calles de Denia sin deber, aparte de seguir practicando adicciones muy peligrosas que ya sobrepasan los límites familiares y son un peligro para cualquier ciudadano que se pueda topar con ella en cualquier calle, plaza o avenida de la ciudad”. J.I.A.M. ha recordado que “si hubiese una tragedia, pondremos nombre y apellidos a los culpables, los mismos que siguen sin hacer nada, o en todo caso, amparando a una presunta maltratadora de mi hija”.