"Cuando la falta de previsión trae consecuencias". Por Rafa Congost, concejal de Ciudadanos en La Nucía
Jueves, 11 Octubre de 2018 a las 16:12
Rafa Congost (Cs La Nucía)
Rafa Congost ha sido el único edil de la zona afectada que ha levantado la voz contra el sinsentido en la gestión de un vial muy peligroso
Rafa Congost ha sido el único edil de la zona afectada que ha levantado la voz contra el sinsentido en la gestión de un vial muy peligroso
Que el tramo de la carretera CV-70 entre La Nucía y Benidorm se ha convertido en un tramo peligroso, es más que evidente. Que la solución a esa peligrosidad sea reducir el límite de velocidad a 50, son los expertos quienes lo tienen que valorar, pero me temo que se debería hacer algo más.

A finales de los 90, se desdobló este tramo de carretera, lo que en su día supuso una verdadera mejora en la circulación en un tramo que ya comenzaba a dar síntomas de saturación. No fue una obra fácil, las ya numerosas edificaciones existentes en el mismo borde de la carretera, tras años y años de un urbanismo descontrolado y falto de planificación, hicieron muy difícil mejorar el trazado y darle mayor anchura en muchos tramos.

Pero el hombre, como dicen, es el único animal que tropieza dos, e incluso tres veces con la misma piedra, y tras el desdoblamiento se continuó cayendo en el mismo error.

Se permitió y se permite la construcción, junto a la carretera, de zonas comerciales con unos escasos retranqueos que ni permiten zonas de aparcamiento, ni carriles de servicio que permitan pasar de unas a otras sin tener que volver a salir a la carretera para ir a los siguientes locales.

Se han construido infraestructuras públicas en lugares que a ningún particular ni se le hubiera permitido, ni se le hubiera ocurrido construir, con accesos y salidas realmente peligrosos y que generan un flujo de tráfico muy elevado en ciertas zonas, léase, por ejemplo la Biblioteca de Caravana.

Se han permitido accesos directos a la carretera de urbanizaciones completas con su consiguiente flujo de entradas y salidas y su peligrosidad.

Se han permitido locales en plena rotonda con accesos y retranqueos más que dudosos, entradas y salidas de camiones sin un mínimo carril de aceleración, y así innumerables ejemplos de detalles que se podían haber pensado y planificado y, a lo mejor, se hubiera podido evitar la situación a la que hemos llegado. 

Pero es que además, llegaron las vacas gordas y había que hacer las rotondas fantásticas (costaron 1.000.000.000 de pts. / 6.000.000 €) y un “espectacular” carril bici hasta la ciudad deportiva. ¿Qué ha pasado?, que se han destinado recursos públicos en cosas absolutamente superfluas, recursos que se podían haber destinado a, por ejemplo, expropiaciones o compensaciones para hacer carriles de aceleración, ampliaciones de accesos, eliminación de entradas y salidas y una buena señalización de los pasos de peatones o incluso pasarelas en algunos puntos.

Por supuesto que es necesario tener unas rotondas decentes, valorando su coste de edificación y su mantenimiento, y por supuesto que hay que hacer un carril bici, pero pensándolo y planificándolo, no una acera de color verde plagada de obstáculos, cruces y en el que si te descuidas te empotras literalmente contra las marquesinas del bus.

Pero las cabezas pensantes continúan yendo a lo suyo. Imaginemos que salen adelante los mega proyectos urbanísticos que tiene planificados, con verdadera obsesión, el gobierno del PP de la Nucía de los últimos 20 años. Proyectos que, según sus propios cálculos, podrían hacer que se duplicara, como mínimo, la población. ¿Se ha pensado por que carreteras se va llegar a estas mega urbanizaciones?, NO. Todo lo contrario, a pesar de ver los problemas que se está teniendo ya con el tráfico en esta carretera, se continúan permitiendo construcciones con accesos directos a la carretera en tramos rectos, sin ningún carril de aceleración ni por supuesto rotonda, como pueden ser, nada más y nada menos, por el nivel de tráfico que generan, que una nueva gasolinera o un hotel.

La peligrosidad de este tramo es evidente, las soluciones que se aplican, provisionales.

Desde Ciudadanos hemos reclamado un plan de mejora de las condiciones de circulación y seguridad de los ciclistas y del carril bici. Se nos dijo de todo menos bonito. Y lo más importante, es un clamor popular las impresentables condiciones del transporte interurbano que tenemos en la comarca y cuyo buen funcionamiento descongestionaría de trafico la CV-70, sin entrar ya en temas medioambientales de reducción de contaminantes.

Estas situaciones y sus soluciones no son solo responsabilidad de una megalómana administración local, sino, e incluso en mayor medida, del compendio de administraciones que deben velar por el bien estar y la seguridad de sus ciudadanos. 

La planificación de futuras actuaciones urbanísticas debe tener en cuenta estas circunstancias y prever sus soluciones, y no llegar a situaciones límite, como la que hemos llegado y a la que como única solución, sin querer ni pensar en un afán recaudatorio,(Dios me libre), es que circulemos por la CV-70 cantando todos la insufrible cancioncita del DESPACITO.

Rafa Congost ( Edil de Ciudadanos en La Nucía)

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